Evolución y polaridad

Evolución y polaridad, es parte de la historia contada por Kathy Piazzolla. Podemos ver más en Mi amiga la muerte.

Evolución. ¿Alguien cree que la misma se detiene en caso alguno? Podría citar muchos ejemplos, pero no tiene sentido, solo citaré uno.

No soy buena para retener fechas, solo hechos, hace no muchos años, se creía que nuestro sistema solar era único. Hoy se sabe que es solo uno de tantos, y lo comparo con las cifras numéricas que no tienen fin. Tomando solo una pequeña parte de arena en la playa.
mi amiga la muerte ocaso

Evolución y polaridad

¿Podremos imaginar cuántos granos de la misma hay en nuestro planeta?

Si alguien me dice, que sí se podría contar, haciendo algo así como un censo, ocupando millares de personas, les respondo que antes que éstos terminen la tarea, las que fueron caracoles y rocas en el mar, ya se estarían desgranando.

Solo con este ejemplo, sabemos que la evolución no tendrá fin jamás.

Polaridad

Es una ley que rige, no en algo de nuestro mundo sino en todo. Y en esto no me refiero al termómetro o los cambios atmosféricos, sería muy vulgar citar solo estos.

Tomemos como ejemplo,

  • ¿Cuántos cambios de carácter tenemos en un día, o en instantes, ante un susto o alegría?
  • ¿No se polariza la temperatura de todo nuestro cuerpo?
  • ¿No es polaridad acaso que un acontecimiento te calme y otro te sulfure?

Personalmente, a lo que he puesto más atención en este campo, es la lógica razón humana.

Será por tantos años de convivencia con un enfermo psiquiátrico, lo que más he leído en treinta años es todo cuanto estuvo a mi alcance, sobre psiquiatría y psicología. Como es sabido, la primera trata la química cerebral y la segunda la personalidad de cada individuo.

Con todo lo que la ciencia avanzó y vale mucho eso, ¿cómo es posible que a esta altura haya enfermedades psiquiátricas con diagnósticos equivocados?

Lo digo con conocimiento de causa, ya que a una joven de mi propia familia, le diagnosticaron esquizofrenia durante diez años y luego descubrieron que es bipolar, creo que la habrán medicado correctamente, pues para estos casos habrá remedios muy concordantes ¿y qué me cuentan de su terapia?

¿No serán otros los códigos de ese tratamiento del diálogo entre sicólogo y paciente?

He notado, que después de semejante equívoco, lo que hoy padece la joven, es desestabilidad Pues en estos enfermos justamente, y en el mayor de los casos es que ellos necesitan encontrar cordura y seguridad en sus médicos, ¿no?

Sigo refiriéndome a la Polaridad, en este caso y principalmente, y con lo que te puse por ejemplo cómo saber siempre, no los médicos, sino todas las personas, como es psiquiátricamente normal un individuo con el cual dialogamos, compartimos. Vivencias cotidianas, si hasta la razón humana sana y lógica, también se polariza, no a veces, siempre.

Vos te encontrás con alguien que siempre consideraste cuerdo y escuchas de él un comentario que te suena disparatado, ¿o no?

Mi teoría respecto al ser racional, es que razonará, que no siempre tendrá razón, y en ese caso en ese instante su Polaridad estará a buen nivel.

Lo que relato a continuación nada tiene que ver con religión alguna, aunque yo pertenezca a una y sea feliz por ello.

He leído sobre Teología, en general lo bastante como para decir y asegurar que lo que pienso es solo mío, pues no he leído en ningún libro cosa alguna, que me haga sentir una fotocopia, de ser así, no hubiera comenzado a escribir éste.

Como me he referido anteriormente a las Leyes Fundamentales de la Naturaleza Universal y basándome en estas cuatro, Energía, Inteligencia, Evolución y Polaridad.

Sabiendo que existen muchas más pero mi teoría se funda en éstas.

Creo que en toda la atmósfera, hay un sinnúmero de porciones que contienen éstas.

A lo que cotidianamente se le ha dado el nombre de Alma, y no soy quién para quitarle crédito a ello. Quiero llamar a estas porciones E.I en E.p. (Energía Inteligente en Evolución Polarizante) cuál es la porción canónicamente hablando que le corresponde a cada ser humano, solo Dios lo sabe pero no me interesa conocer su cantidad, sabemos que cada ser tiene la suya.

El concepto que tengo al respecto es que estas porciones, de E.I en E.P, por supuesto inorgánicas y cargadas con su propio destino, lo que las mueve es su propia evolución, a mi entender muy superior a la evolución humana, pues nos ganan en tiempo de formación.

Para Cati

Cada una de esas porciones de E.I en E.P disparadas con destino y su evolución particular, elige ensamblarse a la copulación humana y convertirse en única, justamente para cumplir su destino. Pues sabe que no tiene personalidad porque no es persona en el ensamble con un ser humano que se va a gestar.

Aprenderá cómo piensa un cerebro, cómo siente un ser carnal, y al convivir con este ser toda una vida no importa cuánto viva ese ser, aprenderá.

Justamente, lo que necesite, y cuando, -atención sepa que ese ser humano ya no quiera aprender más nada, esta porción de E.I en E.P, decidirá terminar con la vida de ese individuo y para comparar figurativamente, como un excelente ladrón, se llevará con ella la mejor parte de esa persona, no solo su vida, sino su experiencia, su almacén de memoria, es decir la evolución total de ese ser.

Y reinvindico a esta porción de E.I en E.P porque no se robó nada, bien se la ganó, al compartir toda una vida con ese ser, lo único que hace es cobrar lo suyo, ¿o no le dio a ese ser mientras convivieron toda la inteligencia del Universo para que, siendo vivo y carnal usara la intuición? Creo que se la dio ¡al elegirlo!

Y al decidir terminar con la vida de esa persona, se fue con doble vida.

Porción de E.I en E.P era pero virgen al conocimiento humano y al llevarse ese almacén de vivencias, se convirtió en un ser doblemente evolucionado, y solo Dios sabrá cuánto ha de evolucionar, teniendo la porción de E.I en E.P del universo más la memoria de un individuo de este Planeta.

Querido lector, a esta altura sabrás por qué creo en la vida después de la muerte.

Lo que muere es la carne, no la memoria de un ser, pues no partió solo, se lo llevó, la porción de E.I en E.P

¿Para qué?

Para seguir evolucionando y juntos en ese plano tendrán otras tareas, seguro, muy superiores a las que humanamente podemos realizar.

Yo personalmente, creo que se convierten en ángeles o algo parecidos a ellos.

Quiero que sepas que no les atribuyo a esas porciones de E.I en E.P ningún poder propio, sino más bien creo que son enviadas por Dios, a cumplir esa misión, porque el Señor quiere, creo, que todo cuanto existe, evolucione.
A todo esto, quiero acotar, que el ejemplo máximo está en la Biblia.

Dios, ¿no es acaso toda la E.I en E.P?

Y desde su propia creación, él mismo con su sabiduría, tuvo que evolucionar tantos millones de años, para darse cuenta, que únicamente, siendo él mismo, hombre, nos juzgaría justamente y decidió ensamblar su Espíritu Divino en el vientre de la Virgen María.

Decidió que solo su hijo nos juzgaría a vivos y muertos y sostengo que los únicos seres que me causan lástima son los que no creen en Jesús, pues solo a través de su sabio juicio y nuestra fe en él llegamos a conocer el Reino de Dios.

¿Quieres un ejemplo mayor que ese para darte cuenta que es la Energía la que elige su porción de carne?

Bueno, ya te diste cuenta de la imaginación que tengo, y cómo mi vida no fue, ni es un lecho de rosas. Soy tan empecinada, que no le daré el gusto de que me convierta en amargada, jamás.

Néstor Abel

Te pido disculpas por decirte que no hablaría más de mi vida, pero lo que a continuación relato es mi homenaje a ese hijo tan amado Néstor Abel, y el hecho de contarte significativas vivencias personales con él, lo es.

Siempre le dije que lo amaba, él a mí también, desde que nació. Pero fijate lo que me ocurrió.

Como te conté, semanalmente iba a su taller a hacerle una buena limpieza de los utensilios que usaba para cocinar y su heladerita. Atendía a sus clientes de la gomería, y tenía una pequeña oficina a puertas abiertas, desde su silla veía la calle, equipo musical a su izquierda, mesita con papeles, a su derecha mate y pava.

Tenía yo mi ritual de trabajo, cuando llegaba, siempre limpiaba sus cacharros. Luego, hacía un descanso.

Seguía con el resto hasta terminar, a lo cual decía siempre jocosamente a sus amigos, que cuando iba yo a limpiar no encontraba ni el compresor.

En esos descansos míos y mateadas con él, me ponía un rato música a mi gusto, y luego cuando me retiraba, ponía su música bailantera. Nuestras conversaciones, variaban.

Según el momento, pero la última vez que tomamos esos mates en su oficina, me salió algo que solo me lo expliqué después que él partió, del centro de mi alma.

Le dije,

¿Negro, vos me podés explicar, por qué soy tan feliz cuando vengo aquí? No me lo explico porque trabajo más que en casa
Te doy un ejemplo,

Si en este momento viene una persona y me dice,

Te cambio esta mañana con tu hijo por medio millón de dólares, o por cinco millones de dólares, les digo, NO acepto.

Llevate todo ese dinero, esto no tiene precio.

Digo, -“¿hijo, tanto vales?”

Jamás olvidaré que en sus ojos encontré más de todos esos dólares que circulan por el mundo. No emitió palabra alguna, solo me miró.

Justo nuestra última mateada juntos en ese lugar, que fue su nido y ¡fuimos tan felices!, como dije muchas veces.

¿Casualidad?

Y este capítulo de mi vida, también es un homenaje a este hijo, dejo en claro que el verdadero homenaje es a la voluntad de Dios.

Ya veía el fin. Pero como dicen, nadie más ciego que quien no quiere ver. De sus casi siete años de enfermedad, los últimos tres y medio, me lo pasé casi siempre internada con él.

Fijate la omnipotencia mía que gracias a Dios, la tengo asumida, le había pedido que si me lo tenía que llevar, me lo arrancara de mis manos y lo daba por hecho. Por esa razón, iba a casa a descansar, cuando no podía más.

¿Cómo el Señor no iba a cumplir mi voluntad, si nunca me aparté de su camino?

Pero Dios hizo su voluntad, y Cati la aceptó.

Hoy estoy escribiendo esto, en uno de los tres últimos días que nuestro hijo vivió con nosotros en casa, ya que su última internación fue más o menos de cuatro días y el fin. Cuando lo interno en estado deplorable, al ponerle suero, revivió (como tantas otras veces), con lo cual me vine a descansar a casa.

Al otro día era domingo, les dejé la comida hecha a todos, y les dije que volvería para el almuerzo.

Cuando llegué estaba en la sala, con el tubo de oxígeno y llamé a casa diciendo que me quedaba con él, fueron veintiseis horas a su lado, las peores de la vida de los dos.

Le ofrecía a beber algo y llorando se sacaba la máscara y me decía,

Aire, vieja…

Tuve ganas de arrancarme los pulmones míos, para dárselos pero ¡no podía!

Después de ese día interminable, el lunes casi al mediodía deciden llevarlo a terapia.

Se sacó la máscara y me dijo con autoridad –

Andá a casa a descansar

Hice caso. Tranquila en terapia no me necesitaba.

Dormí unas horas y antes de ir a la visita de la noche, me tomé la presión y era el único papel de ese registro que tenía en mi cartera.

Comento que entre mis clientes mayores, hay muchas que lo conocen de niño, ésta que menciono lo conoció no hace muchos años.

Le tomó tanta estima que siempre recordaba el día de su cumpleaños, por cumplir ella también en esa fecha, y siempre le traía un regalo, y en su último cumpleaños, trajo una afeitadora espectacular, que mi hijo adoraba, jamás había tenido una tan buena.

Cuando entro esa noche…..la última… a terapia y lo veo con respirador artificial y sus manos atadas, di un paso atrás, quedé dura, pero inmediatamente me olvidé de mí, y solo pensé en él, en darle lo mejor de mí, aunque hubiera querido salir de allí a llorar a gritos.

Tomé conciencia, me acerqué a él, y le dije;-

Negro, con tantos aparatos, tus pulmones mañana estarán destapados

El me miró, no lo podía mirar a los ojos, tenía miedo de transmitirle mi miedo y comencé a hablar tonterías.

En eso se acerca la enfermera y dice:-“Señora su hijo solo tiene jabón, tráigale usted, desodorante, shampoo y afeitadora”, y se retiró.

Cuando Néstor escucha la palabra afeitadora, con su mano derecha atada, y con la expresión de sus ojitos me hizo señas que no, enseguida me di cuenta lo que quería expresar.

Le dije:-

Hijo, no pensarás que te voy a traer aquí tu afeitadora especial, ahora te compro una común

Dicho esto, ví un alivio tremendo en todo su ser, por esa afeitadora, que él hasta en ese momento cuidaba tanto, pensando que allí se perdería. Me hizo pensar que de esa saldría, como de tantas en las que estuvo tan grave.

¿Quién piensa que alguien se moriría a las siete horas, cuando cuida su afeitadora?

Le compré lo que la enfermera indicó y le dije

-¿Quieres que me quede en la sala?

Tuvo un gesto de duda, tal vez veía el fin, pero yo no lo quise ver.

A lo cual dije, naturalmente, mejor me voy a casa a descansar, así como te conozco, vos también descansás, sabiéndome en casa. Antes de irme, él me hacía un gesto señalando su boca y su pecho.

A lo cual le dije,

Hijo, no te esfuerces en explicar lo que no puedes

Recordé el papel de la farmacia lo apoyé en mi billetera y le dije.

Si podés escribirme aquí, lo que querés decirme

¿Sabés lo que me escribió?

Sigue: Te quiero

Casi inmediatamente, salí de allí al pasillo a llorar amargamente, pero ciega, no quise preguntar a nadie sobre sus posiblidades de vida. Cansé a todos los médicos y enfermeras del Hospital, durante casi siete años, ese día…..no pregunté absolutamente nada y  me vine a casa a dormir….

El falleció a las cuatro y treinta y cinco de la madrugada, sonó el teléfono y no lo escuchamos. A las seis y cuarenta y cinco suena otra vez. Estaba despierta.

Una enfermera me dice,

Señora la llamamos a esa hora pero nos contestó el contestador.
Dice el médico que pase por el Hospital.

Tampoco pregunté más. No sé de dónde saqué tanta calma, le dije a mi esposo, que  para nada bueno nos habían llamado. O nuestro hijo agoniza o ya no está.

Estate calmo, prepará el mate, me daré una ducha para que no suba mi presión. El dijo de  acompañarme,

¿Cómo vas a ir sola?

Le dije que pasara lo que pasara tenía que cuidar su salud. Noté no estar arrebatada, tampoco inerte, actuaba como una autómata. A la media hora estaba en el Hospital, entro a terapia cuando veo la cama de mi hijo ocupada por otra persona, no necesité saber más.

Busqué a la doctora de turno y le increpé diciendo:

¿Mi hijo murió?
Sí, señora, dijo ella.

A lo cual respondí.

Lo cuidé tantos años y murió solo….
No señora, agregó, murió con todos nosotros

Me asombraba de mi inercia, no sé si era mi paz, pero no podía ni siquiera llorar. Pregunté cuánto habrá sufrido para morir, si no podía respirar ni con los aparatos.

Pobre hijo mío.

A lo cual la doctora replicó, -“Quédese en paz señora, no lo dejamos sufrir, cuando el  respirador está al máximo y no alcanza, los dormimos para que pasen de un sueño a otro.

Le pregunté si estaba en la morgue. Me asintió.

Emprendí el camino hacia ese lugar, y me detuve antes de entrar. Fijate que cambió en  mí, supe que me haría mal verlo allí, tal vez entre otros, y resolví volverme a casa y después de darles por supuesto la noticia a todos, mis otros maravillosos hijos, dijeron:

Mamá, ahora lo haremos nosotros, vos diste a nuestro hermano hasta tu último aliento,  ya no te necesita.

Supe que tenían razón.

Le hicimos poner su ropa de correr en moto y parecía que solo dormía… había una  expresión de paz en él.

Tuvo muchos amigos….pero solo dos amigos desde su infancia, Rubén y Alberto.

Ellos en vida de mi hijo no fueron amigos entre sí….

Pienso que los dos tuvieron celos pues querían ser el más….Cuando los vi llorando  juntos y abrazados, me acerqué y les dije….si no sabían que a los dos quiso por igual, no podría haber elegido a uno de ustedes.

Quiero agregar que soy amiga de la muerte.

Porque el ser humano al llegar a ella, ha evolucionado, en Energía e Inteligencia y ha  cumplido con su Ley de Polaridad desde que nació.

Soy Amiga de la Muerte, porque llevó a todos mis seres queridos, que estando enfermos,  sufrían y también a todos los sufrientes de la humanidad, y porque no a todos los animalitos que están viejos o enfermos y también a las plantas que nadie cuida.

Pero, ¿cuándo descubro que soy amiga de la muerte? Cuando se llevó a nuestro amado  hijo Néstitor, y gracias a ella no lo vemos sufrir más.

Pero amo la muerte, porque en ella vive nuestro hijo, y estoy segura que con el carácter  de él, tan obstinado, ya la debe de haber convencido para que ella no sea tan tétrica  para nadie.

Y vos lector, no le temas que cuando te toque llegar a esa casa…. encontrarás en ella………

A tu mejor amigo.

Reflexion final

Hoy veintiseis de febrero del año 2003, me encuentro levantada buscando tareas y realizándolas, son las dos de la mañana, y pienso por qué quiero quedarme levantada hasta las cuatro y treinta cinco que, es la hora que nuestro hijo, transcendió a esa nueva vida. La única respuesta que me doy es que tal vez quiero con esto calmar mi sentimiento de culpa, por no haber estado con él cuando ocurrió.

Pero sé que la culpa no sirve de nada, y más sabiendo que uno ha procedido en la vida lo más honradamente que pudo y entonces busco una segunda pregunta, y me digo,

¿no es que me falta comunicarme contigo lector, para hacerte saber qué es para Cati el amor?

He escuchado muchos conceptos sobre el tema y con muy buenos fundamentos, me han  dicho, que el amor es un aprendizaje que nunca termina. Y vale.

Me han dicho que el amor es un sentimiento y vale. Personalmente, pensé siempre  que el amor es responsabilidad, o sea si amas a alguien quieres cuidarlo en la medida que puedas, y el otro te demuestra que tu le haces falta y vale.

Pero hace poco tiempo escuché a un profesor amigo, describir la palabra compasión.

Dijo:

Tengan en cuenta que no significa lástima, sino sentir con el otro.

Y para mí vale más, ensamblar la compasión con los seres que amo, que cualquier otra manifestación de mis sentires, pues me he dado cuenta, que el verdadero amor es el que te hace sentir feliz porque el ser que amas lo es y sentirse desdichado cuando él sufre, en definitiva, he reflexionado hoy a estas horas, y por supuesto comparando, mis más grandes momentos de dolor por él, que como ya te he contado fueron terribles, por verlo sufrir con sus dolores y tratamientos tortuosos.

Y no sumo a estos el momento de su partida por que fue más positivo saber que ya no sufriría más, que mi dolor de haberlo perdido, pero hoy comparo, mi dolor por el dolor de su cuerpo sufriente, fue grande, pero, recuerdo, el día más amargo de mi vida ¿sabés cuándo ocurrió?

El corría en Cross. Algunos premios ganó y fuimos felices.

Después enfermó. En una etapa de recuperación, preparó su moto, se preparó e invitó  a sus amigos y a todos nosotros, y nos dijo que volvería a correr.

Fuimos todos al circuito, creo que a todos nos debe haber ocurrido lo mismo.

Estábamos subidos mentalmente con él en su moto. Solo dio unas vueltas, para ver si  podía saltar.

Cuando vio que no podía, pasó de nuestro lado, detrás del alambrado, y vio correr a  los otros, que tenían salud.

Lo vi en sus ojos, encontré a un niño, frente a una heladería, muerto de sed, y sin una  moneda para su helado, era su alma la que sufría y la mía también.
Sé que ese día sufrí más que cuando murió.

No sé qué razón encontraras a este pequeño libro…..

Pero te cuento, cuál es la mía.

El deseo más grande de la vida que aún me queda, es que este libro trascienda al mundo entero.

Él estará en su moto en la tapa, así verá cumplido su sueño, este hijo maravilloso y  esta madre que tiene vocación de madre hasta después de la muerte…

De vos depende… si hablás bien de mí, recuerda que gracias a vos en el cielo, hay un  ángel que corre su mejor carrera….

Néstor (Pilito) Iglesias.

Hijo
El recuerdo de tu vida….
es el misil
que mató… mi muerte
mamá

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Fin del libro

Concluye esta entrega de Evolución y polaridad. Es nuestro deseo que hayan leído estos textos realizados con mucha entrega.