Nos vemos madre, cuándo Dios disponga

Jamás has concurrido a una de las fiestas, sigue el relato de nuestra amiga, ya nos acercamos al final.

Había perdido el habla, hacia unos meses.

Al notar su asombro, supe que algo estaba cambiando.
cuarenta y dos años en el cielo

Nos vemos madre

Jamás has concurrido a una de las fiestas

Viene de Comience a sacar conclusiones

Dije entonces: míralo con firmeza.

Mira, del mayor hasta el que tiene sólo el punto, si te cansas, ves tele, luego sigues.

¿Quieres saber qué es?

El mayor, es tú enfermedad.

El punto, es, donde la has de llevar con tú voluntad.

A continuación dije enérgicamente:

¡Sí tus visitas se asombran, diles…Cati…está loca!

Con este mambo, ese día comió cuatro cucharadas.

Volví a casa llena de esperanza, ¿de qué? no lo sabía, tal vez,  por que veía la suya.

Luego de dos días, ella comía medio plato.

¡Había que hacer algo que supere lo aplicado!

Al día siguiente, al salir de casa, no tenía la más remota idea, de lo que al llegar a esa se me ocurrió.

Ya en ella, dije al tío, alcánzame el álbum de fotos.

Lo que más me alentaba era ver, que ante mi alboroto, la tía mejoraba notablemente.

Comencé sacando los dibujos anteriores.

En forma brusca, diciendo:

El control mental, sugiere, visualizar paisajes.

Tu sobrina cree, que mejor paisaje que vuestros momentos felices.

Y en ese orden, puse, las primeras fotos de la pareja desde que estaban juntos.

Luego las siguientes, y al fin las últimas.

Le indique hacer lo mismo, que hizo con los dibujos.

De mis acciones y discursos, reíamos con el tío en la cocina.

Felices, de ver que algo estaba funcionando.

Que ella, comía un platano y quería postre.

A diario, al irme dejaba hecha una torta, de la que al día siguiente no encontraba ni las migas.

No conforme del todo con esto, pensé.

¿Sí ella viera los árboles, de la plaza de enfrente?

Había en la casa, un sillón de madera- sin dudarlo-, lo lleve a que le pongan ruedas.

Logramos así, que viera el paisaje…la gente pasar.

En fin, estábamos llenos de esperanza.

Hasta, que no pude ir…más.

La razón para que dejara los tíos en esa situación, fue grande.

Nuestro negocio fue a la quiebra.

Había que habilitar otro, en forma inmediata.

O, toda la familia estaría hoy en la calle.

Era la única con capacidad para hacerlo.

Dada la condición de salud de tú padre:

Tú hermano Néstor Abel, trabajando en otro lugar.

Tú hermano Mariano Alberto, en luna de miel.

En fin, no había alternativa.

No pude llevar, más ayuda.

Al poco tiempo la tía falleció.

Dijo el tío, con mucha paz.

No me sentí culpable, ya que no tuve opción.

Ahora pienso: ¿de dónde saqué la idea de las fotografías?

¿No será lo que estoy pensando?

Á… –Sí madre, era yo, bajé un momento, para soplarte la idea de las fotografías.

Luego me eleve, no era el tiempo indicado para esta misión.

C… –Qué pena, sí esto sirve, la tía aún viviría.

Á… –Su destino era partir, pero también, dejar este episodio en tú vida, para que hoy lo recuerdes.

Ella te ha querido mucho, ha sido tú madre de crianza.

Me ha pedido, te diga, que se ha sentido, por vos, muy amada.

Asimismo, te agradece, que no has abandonado a su esposo.

Los dos, han dicho estar felices con el proyecto de este libro.

C… –Ángel, estoy impaciente por saber, qué relación hay, entre el funcionamiento energético cerebral de los enfermos mentales, con el de los fotógrafos.

Á… –Sí un fotógrafo, trabaja casi de continuo, su cerebro, actúa exactamente como el de un enfermo mental.

Lo explicaré (de forma, que todos lo entiendan).

Sí el mismo, es contratado para una boda.

¿Cuántas fotografías a de tomar ese día?

Seguramente muchas.

Lo mismo ha de ocurrir, en una fiesta de 15 años.

O, de egresados u otros.

¿Cómo se han de comportar sus integrantes?

¿Estarán ordenados en grupos?

Considerando…

¡Los mas altos, atrás!

¡Los de adelante sentados!

¡Miremos al frente!

¡Pobre fotógrafo, no le demos trabajo!

Sí este ejemplo, no ha logrado hacerte reír.

Es que jamás has concurrido, a una de esas fiestas.

Nos vemos madre, cuándo Dios disponga, esta es la parte última de esta obra.

Estarán- casi todos-, alborotados de alegría o copas de más.

El responsable profesional fotógrafo:

Sí no logra, las mejores tomas (no venderá, ni una sola foto).

Nos vemos madre,

Cuándo Dios disponga

Para que esto ocurra, el mismo ha de proceder, de esta forma:

Tendrá su campo visual, en acción a delimitar el contexto.

Y al mismo tiempo, ver, que (todos), estén correctamente ubicados.

Y al mismo tiempo, tener la intuición, de saber quién puede arruinarle la toma.

Seguramente, el suyo, ha de ser un trabajo agotador.

Pero, tienen la virtud, de tener su energía cerebral, (casi siempre), en condición de fuga.

Ellos (hasta hoy), no lo saben, pero, digamos que su trabajo:

“Los vacuna contra el cáncer”.

C… –Tú teoría tiene fundamento.

Seguramente, los fotógrafos, van a estar felices al saberlo.

¿Pero, cómo se podrán beneficiar los enfermos de cáncer?

¿Deben estos convertirse en fotógrafos?

Á… –Anticipé, que tú colaboración sería necesaria.

Mi teoría no se basa precisamente en esto.

Pero, es esta una excelente propuesta.

Sí la persona afectada por esta enfermedad, decide comprar una cámara de fotos, y aunque no haya una fiesta en su casa, le saque fotos a (personas), dos veces al día.

Sí no hay gente dispuesta (el gato sirve).

No sirve un paisaje, sino, alguien dentro de el.

No sirve una foto, sino varias (no menos de un rollo diario).

Y toma esto, como un complemento, a lo prescrito por su médico.

No necesitará realizar la práctica que he venido a proponer.

Pero no olvides madre, que en su mayoría, ellos carecen de voluntad.

Por lo cual, explicaré de que se trata.

“Simplemente, de mirar fotografías”.

C… –No comprendo, el que observa fotografías, no tiene su energía cerebral en condición de fugitivo.

Sino todo lo contrario, con esta práctica, ha de estar muy relajado.

Á… –Cómo lo has dicho madre, de lo más relajado.

La sugerencia para tales, es proponer un ritmo de horario.

Al principio, deben contar con la colaboración de alguien, que los ayude a controlar el tiempo.

Luego de varios días, sabrán hacerlo solos.

Funciona de esta manera.

Se le dan al enfermo, fotos, de rostros de seres queridos.

El mismo, deberá mirar, uno a la vez.

No menos de tres minutos.

Y no menos de cinco rostros.

El que ayude, al transcurso de los tres minutos, tocará su hombro.

El mismo, serrará sus ojos unos instantes, para descansar.

Se le indicará, que levante una mano, en señal, que comienza a mirar el otro.

Todo esto, en el mayor silencio (elegir las horas, en que lo haya).

O, con música suave, prefiriendo la clásica (no cantada).

La persona a tratar, debe realizar esta práctica, no menos de tres veces por día, con un lapso relativo.

La meditación, que consigue excelentes resultados, en estos casos.

Opera de la siguiente manera.

La persona en estado de meditación, logra visualizaciones internas.

Dicho de otro modo, imagina lo que quiere ver, y de hecho lo ve.

En ese estado, ha de estar consciente, pero su energía se ha de encontrar en alfa, en condición de descarga.

En la práctica, de observación de rostros fotografiados.

Primero, tendrán el campo visual delimitado.

Segundo, y más importante:

La energía de ambos hemisferios, se ha de encontrar en alfa, pero, en condición de carga “detenida”.

Durante los tres minutos, que dure la contemplación.

Cómo puedes ver madre, cómo puedes ver lector.

En este caso, igualmente, estaremos provocando una disociación.

De forma tal, que el funcionamiento cerebral, no puede enviar la suficiente energía, a las células invasoras.

Por lo tanto, no les queda otro camino que……

“DESAPARECER”.

¿Quién gana esta batalla?

Por supuesto, las células primarias.

Pues tienen un sólo proyecto.

“VIVIR”.

*     *     *

A todo aquél que no crea en este mensaje de esperanza.

A todo aquél que no crea en los ángeles.

Le hago una pregunta:

¿Qué tienes para perder?

Le hago otra:

¿Qué puedes ganar con esto?

Le doy como respuesta:

¡Tal ves, tan sólo tú fe!

O, simplemente……. “TÚ VIDA”.

¡Nos vemos madre, cuándo “Dios” disponga! Fin de la obra.

Fin de el libro

Ver otro libro de Kathy Piazzolla: Mi amiga la muerte

Gracias por estar aquí y ojalá te haya interesado este texto, fue hecho con mucho amor. Nos vemos madre, cuándo Dios disponga. Déjanos un comentario.

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